Vamos a la zafra, una zamba de Jaime Dávalos y Eduardo Falú, dedicada a quienes trabajaban en la cosecha de la caña de azúcar. Puede decirse que era una moda componer canciones cuyas letras hacían referencia a trabajos generalmente rudos: El mensú (cosechador de yerba mate), El cachapecero (el que lleva el "cachapé", que son troncos arrastrados por bueyes), El cosechero (de algodón), El carbonero, Del carpintero (zamba), El pescador, para nombrar los más conocidos.
Vidala para mi sombra es, precisamente, una vidala, y es de Julio Espinosa. Si bien hay muchas versiones, y algunas muy buenas, como la del Cuarteto Zupay, quien le ha dado mayor difusión ha sido Atahualpa Yupanqui, a tal punto que hay quienes creen que es de su autoría. Llama la atención el tema elegido por el autor, quien le canta a su sombra como si fuera su otro yo.
- Vamos a la zafra (Zamba)
- Vendimia de dos (Cueca)
- Ventajero - Poema gauchesco
- Vidala para mi sombra (Vidala)
- Viejo cencerro (Milonga) por Alberto Merlo
- Viejo Paraná (Polca canción)
- Villanueva (Chamamé)
- Virgen de la Carrodilla (Canción)
- Viva Jujuy (Bailecito)
- Volvamos a ser novios por Fernando Ochoa
- Volveré siempre a San Juan (Zamba)
- Voy pa' Mendoza (Cueca)